¿Cómo puedes decir que nuestra carne odia a Dios?

Posted on: noviembre 7, 2017 Posted by: Carlos Santos Aguirre Comments: 0

¿Cómo puedes decir que nuestra carne odia a Dios?

La pregunta se hizo en referencia a mi video en youtube- (¿Cómo podemos vencer el pecado?)

“Esta bien tu vídeo y tu explicación solo que hay una cosa que no me parece que es que nuestra carne odia a Dios! Yo me pregunto como es que algo creado por Dios puede odiarlo? dice en Romanos 8:7 que la mente puesta en la carne es enemiga de Dios! Eso es bíblico, pero yo quiero saber que fundamento bíblico tienes para decir que nuestra carne odia a Dios?“- Anónimo

Respuesta:

Querido hermano, responderé a su pregunta con mucho gusto. Te explicaré los pensamientos que tenía cuando decidí utilizar esa frase, y espero que esto pueda aclarar tu duda:

La carne en si mismo no puede odiar nada. Yo utilicé un recurso literario que se llama “personificación”. Al decir que “la carne odia”, estoy atribuyendo a la carne facultades propia de los humanos con una mente. Lo utilicé con el fin de explicar una realidad espiritual que explicaré en los siguientes puntos. Jesús también utilizaba recursos literarios al hablar, por ejemplo, en Mateo 5:29-30  Jesús usa una hipérbole (exagerar algo para mostrar la importancia que tiene o el énfasis que se le quiere dar) al decir que nos arranquemos el ojo o nos cortemos la mano. De ningún modo lo decía literalmente, sino que estaba dando a entender la importancia que tiene el ser puro para estar bien con Dios. Ahora bien, cuando yo utilicé la personificación, quise dar a entender las siguientes realidades espirituales:

1-La carne odia a Dios porque, por el pecado de Adán, el pecado en nosotros nos dejó muertos y nuestra propia naturaleza caída se volvió pecaminosa, incapaz de agradar a Dios por sí sola- Romanos 5:12- “Por tanto, tal como el pecado entró en el mundo por un hombre, y la muerte por el pecado, así también la muerte se extendió a todos los hombres, porque todos pecaron;”  Inicialmente esto no fue así, en el jardín del Edén. Pero debido al pecado, la consecuencia fue el tener una naturaleza caída.

2-También se puede decir que nuestra carne odia a Dios por la manera en cómo Pablo habla del pecado en Romanos 7:14-15 – “Porque sabemos que la ley es espiritual, pero yo soy carnal, vendido a la esclavitud del pecado. Porque lo que hago, no lo entiendo; porque no practico lo que quiero hacer, sino que lo que aborrezco, eso hago.”

Luego al final concluye :  versículo 24 “¡Miserable de mí! ¿Quién me libertará de este cuerpo de muerte?”

Con esto vemos que el cuerpo o la carne es esclavo del pecado. Pablo dice que está “vendido a la esclavitud de pecado” porque un esclavo aquello que desea, no lo puede hacer, y aquello que no desea, tiene que hacerlo. Es decir, no tiene control sobre eso. Del mismo modo nuestra carne o cuerpo está caído, y por defecto, siempre va a desear pecar. Es por esto que debemos luchar con el Espíritu porque la carne es incapaz de amar a Dios, es más, desea cosas que Dios odia.  Es por eso que Pablo se responde a sí mismo en Romanos 7:25: “Gracias a Dios, por Jesucristo Señor nuestro.” Esto quiere decir que la solución a nuestra propia naturaleza pecaminosa no es que de repente nuestro cuerpo o carne deje de desear pecar, sino que Cristo trae perdón hacia nuestros pecados dándonos la posibilidad de vencer esto con el Espíritu.

3-También podemos decir que nuestra carne odia a Dios por los frutos que nuestra carne da, ya que estos frutos son cosas que Dios odia. Lo vemos en Gálatas 5:  “16 Digo, pues: Andad por el Espíritu, y no cumpliréis el deseo de la carne. 17 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne, pues éstos se oponen el uno al otro, de manera que no podéis hacer lo que deseáis. 18 Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. 19 Ahora bien, las obras de la carne son evidentes, las cuales son: inmoralidad, impureza, sensualidad, 20 idolatría, hechicería, enemistades, pleitos, celos, enojos, rivalidades, disensiones, sectarismos, 21 envidias, borracheras, orgías y cosas semejantes, contra las cuales os advierto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.”

Espero hermano mío que esto pueda aclarar tus dudas. Si tienes alguna otra pregunta no dudes en escribirme. Gracias por ser noble de corazón y buscar la voluntad de Dios en su Palabra. Un abrazo enorme hermano desde Madrid.

Carlos Santos.

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