Liderazgo de Siervo: ¿Objetivos o Relaciones?

Posted on: mayo 15, 2018 Posted by: Carlos Santos Aguirre Comments: 0

Liderazgo de Siervo: ¿Objetivos o Relaciones?

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Pero Jesús, llamándolos junto a sí, dijo: Sabéis que los gobernantes de los gentiles se enseñorean de ellos, y que los grandes ejercen autoridad sobre ellos. No ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera entre vosotros llegar a ser grande, será vuestro servidor, y el que quiera entre vosotros ser el primero, será vuestro siervo; así como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos.  (Mateo 20:25-28)

 

 

A la hora de dirigir podemos recurrir a dos cosas: poder o autoridad. El poder es dado por la posición y la autoridad es dada por la confianza depositada en el líder. Utilizar la posición de poder es lo que menos se debe desear, porque esto implica que hay que recurrir a la fuerza para hacer que las cosas ocurran sin considerar si las personas se sienten bien con eso. Por el contrario, si se utiliza la autoridad, las personas harán lo que se les pida porque ellas eligen seguir al líder.

Un buen líder no solamente tiene talentos (organizado, efectivo, visionario, apasionado), sino también virtudes (amable, paciente, sincero, considerado). Lo curioso es que se nace con talentos, aunque estos estén por desarrollar, pero no se nace con virtudes. Las virtudes son actitudes que adoptamos y que se manifiestan con determinados comportamientos. Esto en cierto sentido se puede elegir. Este último aspecto es de suma importancia puesto que a la hora de dirigir no hay que dar más importancia a la tarea u objetivo sino a la relación. Toda nuestra vida está basada en relaciones: primero con Dios, y después con los demás. Un líder que imita el ejemplo de Jesús no utiliza a la gente para cumplir sus objetivos de una manera manipuladora, sino que influye a los demás para llegar a objetivos por el bien común. El elemento de unión entre los líderes y los demás debe ser, en medida de lo posible, la confianza por parte de ambos lados. 

Bíblicamente, es bastante revolucionario que un líder por definición no es solo una persona que ocupa una posición de poder, sino una persona que se ha hecho un siervo o sierva de los demás, así como Jesús lo hizo a pesar de ser Dios. De hecho la posición es algo totalmente secundario, pero el corazón de siervo es totalmente esencial. La gente que sigue a un verdadero líder no lo hace porque aquella persona esta en un puesto de autoridad, sino porque aquella persona ha inspirado visión, amor y confianza en sus seguidores y es digno de ser imitado. Como bien dijo Pablo: “Sed imitadores de mí, como también yo lo soy de Cristo.” 1 Corintios 11:1 

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